¿Quién ha dicho síndrome posvacacional? El azul de Sitges combate la tristeza y la apatía; la brisa del mar, la ansiedad, la irritabilidad y el estrés; y los grupos confirmados, la melancolía y la falta de concentración. Nadar y pasear al terminar la jornada ayuda a reducir el cansancio y la fatiga. Y, para las alteraciones del sueño, nada como un buen baile a la luz de la luna.
Pero mientras muchos activábamos el out of office, en Sitges no hemos parado. El destino ha seguido sumando novedades, nuevos espacios, más capacidad y nuevas incorporaciones a la oferta MICE.
Meliá Sitges ha completado la primera fase de su programa de renovación, que incluye el restyling de las habitaciones estándar y de espacios emblemáticos como el lounge, el atrio y el Gastrobar Safrón. Más luz, más confort y una imagen renovada para uno de los principales hoteles de congresos del destino.
Por su parte, Sabàtic Sitges, Autograph Collection crece con 50 nuevas habitaciones y amplía también su capacidad para eventos. El hotel dispondrá de hasta ocho salas, con espacios con capacidad para acoger hasta 300 personas.
También hay novedades en MiM Sitges, que inició una nueva etapa bajo la gestión de Meliá Hotels International y se ha incorporado a The Meliá Collection. El establecimiento mantiene su apuesta por el diseño, el bienestar y la sostenibilidad, ahora con el apoyo de la red comercial y de distribución internacional del grupo.
Hotel Calipolis también estrena cambios. La renovación de la planta baja ha permitido crear un entorno más funcional, accesible y eficiente, con una nueva recepción y mejoras en las salas Arcos y Sert, que incorporan nuevo pavimento y tecnología actualizada.
Y se suma la apertura de Casa METT Sitges. Tras la reforma integral de cinco villas históricas, el hotel boutique de Sunset Hotels & Resorts ofrece 38 habitaciones, sala de reuniones, gastronomía, jardines mediterráneos y espacios de bienestar.
Mientras tanto, Eurostars Sitges, ME Sitges Terramar, Sunway Sitges y Finca Mas Solers también han seguido introduciendo mejoras en sus instalaciones, servicios y propuestas para eventos.
En definitiva, mientras el out of office hacía su trabajo, Sitges seguía preparando la vuelta.
















